Hace un año aparecía la primera nota de Cukmi. Como le sucede a otras publicaciones online, en éste período los títulos sobre temas inusuales y provocativos resultaron los más leídos. ¿Sobre qué debería escribir Cukmi ?
El croquis que aparece arriba muestra a un bebé de aproximadamente un año a punto de tirar pila de cubos que forman la palabra “Cukmi”. La imagen hace referencia a un ejemplo utilizado por el científico Marvin Minsky que describe la lucha mental que sucede dentro de la mente de un niño en el momento de apilar cubos. La simple tarea de apilar le sirve a Minsky para explicar según sus esquemas el funcionamiento de la mente humana, la cual estaría formada por un conjunto de “agentes” -unidades mentales interesadas en un único objetivo- que pugnan por liderar el pensamiento.
En el ejemplo, dentro de la mente del niño el agente “construir una pila de cubos” procura estabilizar las piezas y se concentra en la tarea. Mientras tanto, el agente “tengo hambre” estimula al agente “destruir pila de cubos” para que acabe de una vez con el equilibrio, de manera que el niño se pueda ocupar de comer. La mente, la sociedad de la mente (ese es el título del libro de Minsky), es entonces un ámbito donde combaten múltiples intereses y ganan alternativamente unos y otros. Siguiendo con el ejemplo del niño, cuando el agente “destruir” acicateado por el agente “hambre” tira la pila de cubos, favorece la aparición del agente “comer”. Pero una vez saciado el apetito aparecerá el agente “me aburro”. Entonces, indirectamente, el agente “destruir la pila cubos” culmina estimulando de nuevo el liderazgo del “agente construir una pila de cubos”. En la sociedad de la mente cada agente tiene sus propios intereses. Quienes triunfan configuran nuestro pensamiento dominante por un tiempo, pero su satisfacción volverá a estimular a los agentes contrarios.
¿Cómo son los agentes mentales de quienes leyeron Cukmi este año?
La suma de lectores, la suma de las preferencia de los lectores frente a una publicación, constituye una especie de “Sociedad de la mente” grupal, es la mente manifestada por aquello que los lectores quisieron leer. Posiblemente esa mente también tenga agentes, como la mente del niño y la de todas las personas del mundo. Si fuera así, a lo largo de este año Cukmi tuvo que combatir contra dos de los agentes principales de esa sociedad: el agente “no me interesa” y el agente “me aburro”. En esa lucha -en este primer año Cukmi publicó casi 600 notas que fueron leídas por un millón y medio de personas- algunas veces Cukmi ganó y sus notas fueron leídas por decenas de miles de lectores. Pero en otras ocasiones el “agente no me interesa” no aceptó ni siquiera leer de qué se trataban las notas que se le estaban proponiendo.
La situación es una disputa tensa en la que Cukmi debe tratar de interpretar qué cosas pueden agitar al agente “eso me interesa!” para proveerle lo que desea.
Los verdaderos editores del mundo ahora son los lectores.Eso es, en definitiva, lo que están haciendo todos los medios que pueden analizar el comportamiento de las audiencias en tiempo real. En este juego los editores empiezan a preferir de manera inexorable lo que prefieren los lectores y a abandonar todo aquello que a estos no les interese. Los verdaderos editores del mundo ahora son los lectores.
Para Cukmi y para cualquier otro medio la elección de qué hacer y qué abandonar es una cuestión de economía. Disponiendo de recursos finitos estos deben orientarse a lo que la audiencia pretende. Es como si en un restaurante unos platos fueran pedidos por muy pocos clientes y otros por la mayoría. Al tiempo todos aceptarán tachar de la carta de un plumazo aquellos platos que salen de vez en cuando.
Este escenario es relativamente nuevo para los medios. Los diarios de papel y las revistas, por ejemplo, no pueden medir qué se está leyendo ahora, ni qué se leyó ayer, por eso hablan de ventas de ejemplares. Están ciegos al interés de los lectores. Los editores -como si fueran psíquicos- creen acertar con lo que le interesa a la gente y nadie podrá probarles lo contrario. Esto no es del todo malo, porque al no medir los efectos de las notas sobre la audiencia prospera cierta diversidad impune, en la que puede publicarse una nota sobre, por ejemplo, teatro independiente, aunque nadie la lea.
Pero para los medios online las cosas son muy distintas, no se trata de creer que algo interesará, sino de demostrarlo en un instante. Algunos especialistas llaman a esta “La era del los títulos”, un escenario donde las historias periodísticas tratan de capturar la atención de la audiencia con títulos cada vez más provocativos, inquietantes, curiosos, disruptivos. Pero a veces esas historias no son las pertinentes, no son las que habría que contar. Pero cuando se observan los rankings de notas más leídas de todos los medios del mundo, se confirma que es así, los títulos fuertes y ligeros lideran.
El caso es una encrucijada muy peligrosa: Si los medios logran darle a los lectores solo lo que ellos quieren, pueden culminar transformándose en sensacionalistas, superficiales, banales. No es que sus lectores individualmente sean así, es que la sociedad que constituyen muchas veces termina siéndolo .
La batalla por la atención online:

La atención es una criatura que toma nota de lo que captan nuestros sentidos. Pero es un artista que se distrae con una gran facilidad. Dependemos de él, porque lo que él no anota, simplemente no existe.
Así se escalona la batalla por la atención en un medio online: En la primera línea están los títulos tratando de sobresalir. Es posible imaginarlos como personas que quieren ser rescatadas gritando “A, mi!. A mí, por favor!” . Si el lector selecciona un título pasa a otro nivel. Ya en esta etapa los ojos escanearán la historia rápidamente. Leerá nuevamente el título, la bajada descriptiva, y luego hará un rápido scroll hacia abajo buscando cosas llamativas o tratando de confirmar si es o no es una historia interesante. Es un comportamiento al que los especialistas denominaron “Lectura en F”, por el movimiento que hacen los ojos al leer de esa manera. Sí después del escaneado “F” permanece el interés, el lector se dispondrá finalmente a leer. Pero los números de todas las publicaciones del mundo dicen que pocos leen completamente una nota, casi todos abandonan antes del segundo scroll.
Esto también lo saben los editores online (lo sabe Cukmi), por eso es muy probable que pocos hayan llegado con sus ojos hasta acá, y menos lo harán más abajo. El resultado es que las notas son cada vez más breves, o, serán extensas para exhibir densidad, pero nadie llegará hasta el final.
Las imágenes, las encuestas, los textos destacados, tienen la función principal de decirle al lector :”Dame un poco más de atención”.Desde el principio Cukmi procuró tener notas que tuvieran un interés visual genuino e interacciones permanentes establecidas por encuestas “Si-No”. La razón de esta configuración es que sabemos que todos leemos en “F”, que todos nos distraemos con facilidad y pasamos a otro tema. Las imágenes, las encuestas, los textos destacados, tienen la función principal de decirle al lector :”Dame un poco más de tu atención”.
Esta batalla por la atención se amplifica hasta la locura gracias a los tweets y las menciones en los muros de Facebook , y el stream de Google +. Las historias de Cukmi, como las de cualquier medio, ahora compiten, además de con otras historias, con las fotos del sábado por la noche de los amigos, los tweets graciosos, las actualizaciones de los perfiles, los cumpleaños, las promociones, los mensajes…
Lo que nadie quiere leer
En este primer año Cukmi aprendió muchas cosas sobre lo que los lectores no quieren leer. Por ejemplo, podemos tachar todas las notas que tratan sobre el futuro de los alimentos. En realidad podemos tachar todas las que hablan del futuro. También, podemos hacer lo mismo con aquellas que hablan del pasado o el origen de algo, y la mayoría demostró poco interés por las relaciones entre política y comida y sexo y política. Esto no es una opinión, son hechos expresados en el desinterés que esas notas produjeron.
Las notas que contienen una polémica intrínseca o las que implican al lector, fueron siempre las preferidas. Pero para no hacerlo fácil, esto no es siempre así, y notas que contienen un factor polémico o implican al lector, a veces no despiertan ningún interés. No hay dudas que aguardamos una ciencia que estudie estos patrones ¿Pero será eso bueno para los lectores? ¿O al lograr satisfacerlo por completo sentirá rechazo?
Inquietos y distraídos
Nicholas Carr en su libro “Superficiales ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? postula varias teorías sobre la forma en que Internet está alterando nuestra forma de pensar, leer y recordar. Muchas de ellas nos están afectando seriamente, pero además están haciéndolo con los medios. El autor dice que estamos sometidos a un “ecosistema de interrupciones” que hace que nuestra atención sea alterada con tanta frecuencia que ya no puede concentrarse en ningún tema por más de unos pocos minutos. Somos, todos, como el hombre cabizbajo del dibujo, que mientras espera que el semáforo cambie de color responde emails, chequea noticias, envía un tweet, actualiza Facebook o habla por teléfono. No hay más mente para nada que no sea llamativo, por eso todos preferimos en adelante, como dice Carr: “Lo breve, lo lindo, lo deshilvanado”.
La falta de atención obliga a inventar un lenguaje para alcanzar a los distraídos.
¿Qué quieren?
Si pudieramos preguntarle uno por uno a cada lector de Cukmi qué cosas le interesa, podríamos aprender algo de verdad, mejor que las interpretaciones que podemos hacer de la sociedad de la mente. No necesariamente escribiríamos sobre lo que quieren (por el peligro que ya dijimos que contiene esa satisfacción), pero aprenderíamos mucho. Como eso es imposible te pedimos que uses los comentarios para contarnos qué cosas te gustaría saber, qué temas te gustaría desarrollar, qué historias querrías conocer, acerca de la comida y todo lo que la rodea (esos es Cukmi).
Ya que los lectores son los verdaderos editores, que trabajen un poco ; )
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Saludos de cumpleaños!
Julián
Etiquetas: atención, audiencias, marvin minsky, medios, Nicholas Carr, nuevos medios, publicidad










23 septiembre, 2011 a las 21:57
“Los verdaderos editores del mundo ahora son los lectores” — Sicrono
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