El 10 de octubre, Chris White tomó dos fotografías con su teléfono celular de su hija de 4 años mientras tomaba un helado sobre un scooter en una graciosa heladería en el centro comercial Braehead, en Glasgow, Escocia. Minutos después, mientras caminaba por el shopping, se le acercó un guardia por detrás y lo detuvo con una insólita precaución. El guardia le dijo al Sr White que lo había visto tomando fotografías y que eso estaba estrictamente prohibido, por lo cual debía borrar esas imágenes de inmediato de la memoria del teléfono o se vería obligado a llamar a la policía para que lo hiciera.
White trató de explicarle al guardia que había tomado dos fotos donde sólo aparecía su hija, y se negó enérgicamente a borrarlas. El guardia obligó a White y a su hija a permanecer en el lugar mientras iba a buscar a la policía. La hija de White se puso a llorar y 5 minutos después aparecieron dos agentes. Uno de ellos interrogó a White de manera imperativa y lo obligó a permanecer en silencio y a responder estrictamente sus preguntas. Posteriormente el agente le informó que estando en rigor el Acta de Prevención del Terrorismo (United Kingdom’s Prevention of Terrorism Act) podía confiscar su teléfono sin darle ninguna explicación, aunque le daba la alternativa de dejarle el teléfono si White suministraba en foma voluntaria información personal (nombre, edad, domicilio, lugar de nacimiento y situación laboral). A disgusto White accedió a aportar la información y se retiró con su hija del mall.
Boicot en la era de Facebook
En otra época el episodio hubiera quedado en el rencor o en una impotente anécdota familar. Pero cuando Chris White llegó a su casa preparó un email para enviar al periódico local, creó de inmediato un usuario en Facebook al que llamó Boicot Braehead, y subió un video a Youtube:
El resultado de esta acción es que el caso se convirtió rápidamente en una noticia nacional y mundial. Miles de personas se sintieron identificadas con el episodio y la impotencia de White. El impacto generalizado en la prensa e Internet hizo que el centro comercial Braehead pidiera disculpas públicamente por la situación. Un portavoz del shopping dijo:
“Queremos pedir disculpas al Sr. White por la angustia que se le pudo haber causado a él y a su familia. Vamos a estar en contacto directo con él para disculparnos correctamente”
El debate que generó este caso anticipa una revisión de los alcances del acta antiterroristas y reaviva los conflictos que se establecen en forma permanente entre la seguridad general y la libertad individual.
Concretamente, ante el dilema que sigue ¿Cuál es tu posición?
Fotografiarnos con comida
Aunque probablemente el Sr White no lo sepa, las fotos de su hija en la heladería de un centro comercial son un tipo de imágenes muy frecuentes en Internet. Un estudio reciente observó que entre todas las fotografías compartidas en Internet que incluyen comida, el 10 % tiene familiares o amigos presentes. La pequeña niña White y su copa de helado, está dentro de esa estadística. Al parecer asociamos la presencia de comida, especialmente la comida recreativa, con momentos de felicidad. Otros datos dicen que las fotografías de la hora de cenar son mucho más populares que las del almuerzo, y el desayuno tiene más imágenes que la merienda. Los dulces y los vegetales son los alimentos más fotografiados, y el 25% de todas las fotografías compartidas en Internet que incluyen comida tratan simplemente del plato del día, sin ninguna otra peculiaridad. Fotografiar comida o momentos relacionados con la comida es tan común que hay un término en inglés que define a esas imágenes, se llama “foodtography” (alimento+fotografía).
Etiquetas: centro comercial, foodtrography, indignado, libertad, shopping









18 febrero, 2012 a las 17:16
maritatas13@hotmail dijo:
mire imajenes de risa acuestense alas12 del dia vivan buena ja,ja,ja,ja,ja