En Estados Unidos, un niño de ocho años que pesaba 90 kilos fue “removido” temporalmente de su casa e ingresado en el sistema de Foster care, donde personas certificadas por el Estado ofrecen sus hogares y se encargan del cuidado y crianza de los niños. Según explica el Departamento de servicios para hijos y familias, en el estado de Ohio, la custodia fue removida porque la madre no podía desempeñar correctamente su rol y la salud de su hijo estaba en peligro: su peso seguía aumentando y ella no estaría haciendo cosas suficientes para ayudarlo.
Hace unos meses se publicó en Cukmi un artículo donde se mencionaba un ensayo que sugería que el Estado debía hacerse cargo de los niños con problemas de obesidad cuyas familias no se encargaban de solucionar. En este caso, el niño comenzó a participar el año pasado en un programa de alimentación saludable organizado por un hospital de la ciudad donde vivía, pero a pesar de eso siguió aumentando de peso. La decisión provocó controversia en internet y en distintos medios. En un artículo realizado por el Cleveland Plain Dealer se cita a la madre asegurando que ella está haciendo todo el esfuerzo posible para ayudar a su hijo, a pesar de lo difícil que resulta.
El mes que viene se realizará un juicio donde se va a decidir si se le devuelve la custodia a la madre o el niño seguirá viviendo en un hogar ajeno hasta que su problema esté solucionado.
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Artículo en Cleveland Plain Dealer
Etiquetas: dieta, infantil, mundo, niños, obesidad, política, problemas








1 diciembre, 2011 a las 11:10
mariana dijo:
Yo lo que digo es, que lástima que la violencia familiar, el abuso sexual, el acoso, son se reflejan de manera tan patente como la gordura. Porque alli sí es donde el Estado debe intervenir, previniendo, y no lo hace, o por lo menos no lo hace a tiempo. Esto que pasó con este niño habrìa que analizarlo con mas informaciòn, asi a simple vista, no parece una decisiòn muy acertada.