#Segunda parte.
En Argentina se le llama “lunchera” a los contenedores térmicos flexibles o rígidos que los niños llevan a la escuela. La caja que aparece a la izquierda es una lunchera marca Coleman ($147 Mercado libre), hay otras similares de fabricación nacional como la marca Helatodo. Algunos padres prefieren las luncheras flexibles decoradas con personajes de la televisión y el cine. Son bolsos plásticos revestidos de material térmico y bolsillos internos.
Los dos tipos luncheras sirven para trasladar alimentos y conservar la temperatura.
Las luncheras suelen guardar en su interior envases plásticos herméticos con el almuerzo, bebidas y frutas.
¿Y en el interior de la lunchera?
La lunchera es solo una parte de la configuración necesaria para trasladar el almuerzo de un chico a la escuela. En el interior deben disponerse envases herméticos tipo Tupperware para guardar la comida. Es en este punto donde empiezan a interacturar el diseño de la lunchera con el diseño del envase plástico. Es decir, se podrán guardar en el interior aquellos envases plásticos que coincidan con las medidas interiores de la lunchera.
En cualquier caso, la configuración lunchera + envases plásticos forman un sistema (altamente imperfecto porque no fueron creados como tal), que determinará lo que un chico puede llevar a la escuela y cómo serán presentados los alimentos. En líneas generales esta combinación es la que describe cómo los niños en Argentina llevan sus almuerzos a la escuela ¿Pero son estos dispositivos los ideales para asegurar un buen almuerzo?
Aprender de Japón y la India
En el arte de trasladar almuerzos y conservar su estilo saludable y apetitoso, los japoneses tienen una histórica cultura que se remonta al siglo XII . En el pasado, los trabajadores usaban pequeñas cajas de madera laqueda para llevar su almuerzo (Bentō, en japonés). Esta tradición tuvo un período de esplendor, y luego su uso decayó hasta que fue redescubierta en los años 80. Hoy las hermosas y eficaces cajas Bentō son muy populares en Japón entre los trabajadores y los niños, y en los últimos años, también en Estados Unidos, donde crece la cantidad de gente que las usa para ambos fines. En Argentina es muy difícil conseguir una caja Bentō, aunque en Mercado Libre aparecen algunas pocas con precios que van desde los $120, hasta una hermosa Bentō Box traídas de Japón a $260.
Estas cajas se caracterizan por almacenar raciones balanceadas en un pequeño espacio. La comida se ve de forma atractiva y, dependiendo del esfuerzo del cocinero, la comida pueden resultar muy hermosa. Al procedimiento de decorar el almuerzo se lo llama Kyaraben, y su objetivo original es estimular a los niños a consumir variedad de alientos. Pero este esmero no abarca sólo a los niños. En Japón, la dedicación que se pone en la presentación de los alimentos es una forma de expresar amor, como muestra el imperdible video que sigue que muestra la detallada confección de un almuerzo japonés:
Dabbas
La India es otro país experto en trasladar de manera eficiente los alimentos para el almuerzo. Para hacerlo usan el dabba, un receptáculo cilíndrico de múltiples pisos (de dos a cuatro y originalmente de acero) que se usa para trasladar comida caliente (tiffin).Los alimentos se apilan en los cilindros independientes, abajo se colocan los alimentos calientes y arriba los fríos.
Cada día, cientos de miles de indios comen su almuerzo trasladado en sus dabbas. Esto es un Dabba:
Estas viandas verticales de la India de aspecto rústico y hasta farmacéutico, fueron adaptadas en occidente y se las vende (no en Argentina) en versiones de plástico coloridas (cuestan U$S 40)
Pero aunque estas soluciones (Bento y Dabba) que tienen una gran tradición parecen las indicadas para trasladar y almacenar el almuerzo escolar, esas mismas pueden ser mejoradas y hacerlas aún más inteligentess. La empresa LaptopLunches comprendió que había que resolver el problema completo (desde los almacenadores hasta los conservadores térmicos) y realizó entonces valijas y envases que componen un sistema de almacenamiento y traslado de almuerzos.
Por ejemplo, este Sistema Bento que aparece a continuación, que incluye la lunchera y los receptáculos a medida, cubiertos y un menú de 365 comidas distintas, cuesta U$S 43

El diseño manda pero no es suficiente
Al final, el énfasis puesto en esta nota en el tipo de receptáculos que se usan para almacenar y transportar la comida a la escuela, trata de resaltar que cuando no se dispone de accesorios correctos (como parecen la combinación de heladeritas y envases plásticos no diseñados para ese fin), el resultado mayoritariamente será malo o pobre. Las Bento Box y los Dabba ofrecen una solución adecuada para los almuerzos probada por millones de personas durante siglos (aunque por ahora no se consiguen en Argentina). Lo que hace LaptopLunches va aún más allá y muestra un sistema completo, y hasta una forma de planificar el menú anual.
Sin embargo, no hay ninguna Bento Box que provea de buena comida, sana y bien presentada, sin el conocimiento y el esfuerzo de quien la prepare. Y este es el tema. Si muchos comedores escolares construyen su dieta en base al gusto promedio de los niños de hogares argentinos, y luego, los padres de esos hogares no saben cocinar, el resultado será el que se vio en la nota anterior (Bife a la cacerola, Milanesas con papas, pastel de papas, etc). Es esa dieta promedio el anclaje de todo el sistema, así llega a los comedores y las viandas.
Habría una manera de romper este círculo pernicioso que se proyecta en el futuro: Que los chicos aprendan a cocinar con nuevos criterios y salten las limitaciones de sus padres, como se ve en esta divertida clase de Doof in Schools:
Ver parte 1: “Porqué es un problema que los chicos coman en la escuela”
LINKS
Lunch Lessons, Ann Cooper
Amazon: Kotobuki Geisha Doll Bento Set
Wikipedia:Bento
Wikipedia: Kyaraben
Wikipedia: Tiffin
Lunch in a box
Plasticashop: Dabba plástica
LaptopLunches
Etiquetas: almuerzo, bento, bento box, dabba, escuela, vianda












29 febrero, 2012 a las 8:32
Juan dijo:
No es tan dificil! Solamente necesitamos que las esposas se queden en casa, cocinando para la familia. ESO es lo que pasa en Japon.